UTOPÍA EN LA POLÍTICA ECUATORIANA
En otras repúblicas todo el mundo sabe que si uno
no se preocupa de sí se moriría de hambre, aunque el estado sea floreciente. En
Utopía, como todo es de todos, nunca faltara nada a nadie mientras todos estén
preocupados de que los graneros estén llenos.
Podemos expresar varias cosas como son: la política ecuatoriana y la utopía son similares por la cual no se observan varias características para la cual utilizan herramientas poco comunes que suelen acertarse en varias ocasiones poco importantes.
En temas políticos no hay como dar consejos al gobierno pues no le va bien y no lo necesita, pero con la oposición es otro el cantar. No logran contextualizar el presente ni establecer escenarios para el futuro salvo en lo personal; son excluyentes, los saben todo y solo aspiran en ser electos mucho más, si se cobijan bajo el ala del espejo y en el coro de los acólitos.
En estas condiciones el triunfo de la relación es seguro y con suerte ante tanta dispersión, con abundancia de votos. Por tanto, apelando al derecho consagrado en la constitución del Buen Vivir, se puede ejercer la Utopía, que incluye la posibilidad de proponer adefesios.
Tiene como finalidad un sistema democrático que pone en orden una utopía confiable por la cual no utilizan algunas cosas que generan problemas entre todos, así pueden argumentar en ocasiones que pueden ser parte de la política ecuatoriana. En conclusión se puede realizar un sistema democrático que puede ser autentico en la utopía que se puede adjuntar en ocasiones futuras una utopía en la política ecuatoriana.
Podemos expresar varias cosas como son: la política ecuatoriana y la utopía son similares por la cual no se observan varias características para la cual utilizan herramientas poco comunes que suelen acertarse en varias ocasiones poco importantes.
En temas políticos no hay como dar consejos al gobierno pues no le va bien y no lo necesita, pero con la oposición es otro el cantar. No logran contextualizar el presente ni establecer escenarios para el futuro salvo en lo personal; son excluyentes, los saben todo y solo aspiran en ser electos mucho más, si se cobijan bajo el ala del espejo y en el coro de los acólitos.
En estas condiciones el triunfo de la relación es seguro y con suerte ante tanta dispersión, con abundancia de votos. Por tanto, apelando al derecho consagrado en la constitución del Buen Vivir, se puede ejercer la Utopía, que incluye la posibilidad de proponer adefesios.
Tiene como finalidad un sistema democrático que pone en orden una utopía confiable por la cual no utilizan algunas cosas que generan problemas entre todos, así pueden argumentar en ocasiones que pueden ser parte de la política ecuatoriana. En conclusión se puede realizar un sistema democrático que puede ser autentico en la utopía que se puede adjuntar en ocasiones futuras una utopía en la política ecuatoriana.
La
utopía es la idea de una sociedad futura, un mundo fantástico, que pocos
creerían posible alcanzar. La utopía nos da el deseo de dar un sentido a la
vida y alcanzar la felicidad, de soñar con un mundo mejor, más solidario y más
justo en donde la sociedad ya no es oprimida y todos viven en armonía.
Nuestro
gobierno está lleno de utopías, llena de sueños que todos anhelamos que se
cumplan algún día. El pueblo sigue teniendo esperanza en que uno de estos días,
ya sea bien mañana o en algunos años, las cosas cambien para bien y el
pensamiento del hombre sea en base al bienestar colectivo ya que solo así se
llegara a una sociedad mejor, una sociedad que todos soñamos que se hiciera
realidad, una sociedad utópica.






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